jueves, 14 de agosto de 2014

¿SE PUEDEN ENSEÑAR LAS COMPETENCIAS O SÓLO SE PUEDEN DESARROLLAR?"

¿SE PUEDEN ENSEÑAR LAS COMPETENCIAS O SÓLO SE PUEDEN DESARROLLAR?"

Decía John Dewey que “si enseñamos a los estudiantes de hoy del mismo modo que a los de ayer, les estaremos robando el mañana”. Es cierto que hay procesos y bases que no cambian, que son un fundamento de toda acción educativa. Sin embargo, las condiciones y el contexto en el que vivimos y aprendemos hoy en día son significativamente diferentes a las de hace algunos años. 
Debido al carácter esencialmente contextual de las competencias, existe un cierto debate teórico sobre la posibilidad de que las competencias no pueden ser enseñadas y que, en cualquier caso, pueden ser desarrolladas.

De forma breve, el argumento teórico viene a considerar que, dado que las competencias se llevan a cabo en situaciones concretas, en un momento determinado y en unas condiciones que por naturaleza siempre son distintas, es imposible determinar de antemano su enseñanza.


SE DESARROLLAN
 

La escuela no construye a partir de cero, el alumno no es una tabla rasa, una mente vacía, al contrario, sabe «un montón de cosas», se ha hecho preguntas y ha asimilado o elaborado respuestas que le satisfacen de forma provisional. Así pues, la enseñanza a menudo choca de frente con las concepciones de los alumnos.
Ningún profesor experimentado lo pasa por alto: los alumnos creen saber una parte de lo que queremos enseñarles. Una buena pedagogía tradicional se sirve a veces de estos poquitos conocimientos como puntos de apoyo, pero el profesor transmite, al menos de forma implícita, el siguiente mensaje: «olvidad lo que sabéis, desconfiad del sentido común y de lo que os han contado y escuchadme, yo os diré cómo suceden en realidad las cosas»
Philippe Perrenoud


 Las actividades deben partir de situaciones significativas y funcionales, a fin de que el procedimiento pueda ser aprendido con la capacidad para utilizarlo cuando se a necesario.

 La secuencia debe contemplar actividades que incluyan los modelos de desarrollo del contenido de aprendizaje. Modelos que muestren todo el proceso, que presenten una visión completa de las diferentes fases, pasos o acciones que los comprenden para pasar posteriormente, si la complejidad de los modelos así lo requiere, al trabajo sistemático de las diferentes situaciones y contextos siempre que convenga.

Las estrategias de entrenamiento en muchos deportes de equipo nos pueden ser útiles para comprender las ideas generales sobre cómo debe ser la enseñanza de competencias y el papel que en ella tienen los esquemas de actuación. Si, por ejemplo, nos fijamos en el fútbol, sus jugadores son seleccionados y preparados para ser competentes en los partidos oficiales.
Aunque, evidentemente, es imposible reproducir con exactitud las situaciones
de competencia con que se pueden encontrar en cada partido, no se desiste de
establecer un pan para su aprendizaje.
SE ENSEÑAN
 De forma breve el argumento teórico viene a considerar que, dado que las competencias se llevan a cabo en situaciones concretas, en un momento determinado y en unas condiciones que por naturaleza siempre son distintas es imposible determinar de antemano su enseñanza. Argumento al que se une, en algunos casos, una concepción aún relativamente vigente en el ámbito de la empresa, que asocia el término enseñanza a una de sus formas, en concreto, al modelo transmisivo, expositivo o reproductivo y, dado el carácter fuertemente procedimental y actitudinal de las competencias, para las que este modelo resulta ineficaz, concluye con la imposibilidad de que éstas puedan ser enseñadas.
Antoni Zabala y Laia Arnau.

Aceptando la concepción de la educación aquí defendida y el carácter prospectivo de las competencias, podemos identificar los criterios de enseñanza que se deducen del análisis de una actuación competente y del conocimiento del que disponemos sobre la forma en que se e aprenden los distintos componentes que se movilizan en dicho proceso.


Se educa con una finalidad que no es inmediata, sino que tiene el propósito de que aquello que ahora se enseña y se aprende en un contexto escolar pueda ser utilizado en su día en la realidad, en el momento en que estos conocimientos, habilidades o actitudes
aprendidas se hagan necesarias y, por lo tanto, nunca serán empleadas tal como fueron enseñadas en el aula.
Argumento al que se une, en algunos casos, una concepción aún relativamente vigente en el ámbito de la empresa, que asocia el término enseñanza a una de sus formas, en concreto, el modelo transmisivo, expositivo, o reproductivo, y dado el carácter procedimental y actitudinal de las competencias, para las que este modelo resulta ineficaz, concluye la imposibilidad de que estas puedan ser enseñadas.


Siempre que en la vida cotidiana intervenimos y resolvemos los problemas que esta nos plantea estamos actuando competentemente.
Optar por una educación en competencias representa la búsqueda de estrategias de enseñanza que sitúen su objeto de estudio en la forma de dar respuesta satisfactoria a situaciones reales y, por lo tanto, complejas.
Al plantearnos la enseñanza de competencias lo que estamos intentando es facilitar la capacidad de transferir unos aprendizajes, que generalmente se han presentado descontextualizados, a situaciones cercanas a la realidad, lo que representa una redefinición del objeto de estudio de la escuela.
Se educa con una finalidad que no es inmediata, sino con el propósito de que aquello que ahora se enseña y se aprende en un contexto escolar pueda ser utilizado en su día en la realidad, en el momento en que estos, conocimientos, habilidades o actitudes aprendidas se hagan necesarias y , por lo tanto, que nunca serán empleadas tal como fueron enseñadas en el aula.


Profa. Alicia Martínez Tello

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